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Vincenza Gabrielli

Vincenza Gabrielli Valentini vive desde hace cincuenta años en la bellísima ciudad de Las Marcas de Ascoli Piceno.
Augusto la conoció en 1977 durante uno de sus tantos viajes y ha construido con ella una extraordinaria relación espiritual que ha durado hasta el final.
Vincenza comenzó a interesarse de problemas espirituales desde muy joven siendo su espíritu aquel de una investigadora. Necesitaba descubrir cual era el papel del hombre en la creación, y de dónde provenían valores y sentimientos.
De jovencita practicaba mucho deporte, corriendo los 250 metros y practicando el salto de longitud, con resultados prometedores.
De su matrimonio con Franco nacen dos maravillosos hijos, Andrea y Serena hoy ambos felizmente casados.
Los años verdes de la vida de Vincenza han sido muy felices y la relación con Franco muy profunda.
A la edad de veinticinco años descubre de sufrir de esclerosis múltiple. El recorrido de la enfermedad, progresivo e implacable ha continuado a reducir progresivamente sus habilidades físicas, pero no su mente y su espíritu que han en cambio continuado a madurar creando en ella una extraordinaria fuerza espiritual y moral.
Veinticuatro horas por día es asistida continuamente por la familia, por los amigos, por las estructuras sanitarias de la ciudad y por la sección de la AISM de Ascoli Piceno de la cual Vincenza es Vicepresidente.
Hace algunos años, una tragedia golpea a Vincenza con la desaparición inesperada del adorado marido Franco, compañero y apoyo, una fatalidad para una mujer tan dulce, obligada por años a vivir en una silla de ruedas.
Vincenza ha continuado a tratar de vivir normalmente dedicando su tiempo a viajar para encuentros, llegando hasta Locarno en Suiza y en Haifa en Tierra Santa en el Centro Mundial Bahá'í donde ha podido rezar por su marido Franco frente al Sagrado Umbral de la Tumba de Sus Fundadores.
En Ascoli y provincia, dicta conferencias en las escuelas, habla por radio, mensualmente organiza encuentros culturales caseros y colabora activamente con la Asociación Esclerosis Múltiple.
Continúa a vivir con la profunda convicción que la verdadera vida es aquella espiritual.
Durante una presentación en una escuela dijo:
"Mi condición no me permite de mirarme al espejo todos los días, por lo tanto no tengo intimidad con mi aspecto físico que cambia diariamente, me miro al espejo sólo cuando salgo porque en el ascensor hay uno que es de mi altura y cada vez me pregunto - ¿quién es esa persona que veo reflejada en el espejo? - no me reconozco, porque en mi imaginario me veo ¡completamente diferente respecto a la realidad'. La enfermedad me ha herido físicamente pero mi personalidad no ha sido tocada en lo más mínimo. Cuando cierro los ojos veo mi realidad espiritual, probablemente porque estoy perdiendo todas las realidades sensitivas.
Después de haber perdido el uso de las piernas y ahora el de las manos, a las cuales se han sustituido otras manos y piernas, aquellas de quien amorosamente y con gran paciencia y sacrificio me ayudan, y a quien he confiado los cuidados de mi cuerpo, puedo pensar al cuidado de mi alma, porque cada uno de nosotros debe cuidar un alma sola, la propia, siendo este el verdadero objetivo de la existencia en cualquier condición se nos de, de hacerlo, inspirándome a aquellos valores de mi Fe, la Fe de la Gloria, la Fe Bahá'í, que conocí de joven y que me ha guiado por toda la vida.

La esclerosis múltiple es una frecuenta causa de deshabilitad aguda y crónica en personas de joven y mediana edad. Generalmente se manifiesta por la primera vez entre los 15 y los 50 años con una máxima incidencia en jóvenes adultos, azotando el doble a las mujeres respecto a los hombres. No se conocen causas específicas, aunque factores genéticos parecen estar involucrados en la predisposición a desarrollar la enfermedad. Ésta, se debe a la aparición espontánea y aguda de circunscritos focos inflamatorios en los cuales el sistema inmunitario promueve un ataque (reacción auto inmune) hacia una proteína (mielina) del sistema nervioso central. La inflamación aguda endentece la transmisión de los impulsos eléctricos a lo largo de las conexiones nerviosas, manteniendo de todas formas la estructura. En los primeros años de la enfermedad la inflamación a menudo retrocede espontáneamente, con una consiguiente mejoría o remisión completa de los síntomas. Por esta dinámica la forma clínica más frecuente es aquella de las recaídas y remisiones. Con un mayor número de recaídas las remisiones son menos completas, a causa de un daño también de tipo estructural del tejido nervioso. De esta manera, en una parte de los pacientes se puede notar un lento empeoramiento aún sin nuevas recaídas (decurso secundariamente crónico progresivo). Sólo una minoría de los pacientes presenta desde las primeras fases de la enfermedad un empeoramiento lento y continuo (decurso primariamente crónico progresivo).

(Extraído de: www.neurologia.it/sclerosi_multipla/sclerosi_multipla_info.html)


www.geocities.com/Heartland/Valley/7622 (Mailing list)
www.aism.it (sitio de la Asociación Italiana Esclerosis Múltiple)






















Vincenza Gabrielli